Enmendar errores: 4 pasos clave para lograrlo

Por Alejandro Martinez Notte

pasos para enmendar errores

Vamos a adentrarnos en un tema que todos enfrentamos en algún momento de nuestras vidas: los errores. En este artículo te invito a reflexionar sobre nuestros errores, la relación que tenemos con ellos y cuánto nos cuesta enmendarlos. ¿Te animas?

La importancia de enmendar nuestros errores

Reconocer nuestros errores nos hace mejores personas con nuestro entorno y con nosotros mismos. Además, al reflexionar al respecto podemos visualizar lo que podemos aprender de ellos. Es por eso que te comparto estos aspectos que debemos tener en cuenta para enmendar un error.

En el blog de Psyciencia.com, nos comparten sobre el libro Clear Thinking, una obra que ha marcado pauta en el desarrollo personal, presenta de manera accesible principios fundamentales, incluyendo un enfoque en la corrección y gestión de los errores. Basados en esta información, podemos decir que esta mirada destaca cuatro pasos esenciales que podemos seguir para enmendar un error y avanzar hacia un crecimiento significativo. Vamos a desarrollarlos.

Pasos para enmendar un error
1. Acepta la Responsabilidad

El primer paso fundamental para corregir un error es reconocer y asumir la responsabilidad por nuestras acciones. Esta aceptación nos permite tomar el control de la situación y nos posiciona en un camino de crecimiento personal y éxito.

¿Qué sucede en aquellas situaciones en las que el error no es totalmente nuestra responsabilidad? En esos casos tenemos que asumir que parte del error se volverá nuestro problema, así que aplicamos la misma regla: aceptar esa cuota de responsabilidad.

Al reconocer que nuestras decisiones tienen un impacto directo en nuestros resultados, estamos capacitados para abordar los errores con determinación y encontrar soluciones constructivas.

Lo que suele suceder a veces es que nuestras emociones toman el mando y responden de una manera que es la correcta. Entonces, al aceptar la responsabilidad, evitamos caer en patrones de negación o evasión que solo debilitan nuestra capacidad para resolver problemas de manera efectiva.

2. Aprende del Error

El segundo paso esencial es extraer lecciones valiosas de cada error cometido. Esto implica dedicar tiempo consciente a reflexionar sobre nuestras contribuciones al error, explorando a fondo nuestros pensamientos, emociones y acciones que nos llevaron a esa situación.

Esta introspección profunda es clave para comprender la verdadera naturaleza del error y aprender de él.

Al sumar aprendizajes de nuestras experiencias pasadas, fortalecemos nuestras habilidades y decisiones, evitando así caer en los mismos errores en el futuro.

Es importante evitar culpar a otros o expresar pensamientos negativos, ya que asumir plenamente nuestra responsabilidad es fundamental para nuestro crecimiento y desarrollo personal.

Si en algún momento te descubres pensando que la situación no es justa o te preguntas “¿por qué a mí?”, significa que todavía pudiste aceptar tu parte de responsabilidad en el error. No te preocupes, vuelve al primer paso y dedica tiempo a procesar la situación para que puedas capitalizar la experiencia al asumir tu cuota.

3. Comprométete a Hacerlo Mejor

El tercer paso nos lleva a comprometernos activamente con nuestro crecimiento y mejora personal. Esto implica elaborar un plan estratégico detallado para abordar nuestras debilidades y evitar la repetición de errores pasados.

Al identificar las causas subyacentes del problema y establecer mecanismos para corregirlos, nos aseguramos de no caer en los mismos patrones negativos en el futuro. Un ejemplo de ello puede ser: si hablando con alguien, estoy enojado y sé que puedo decir cosas hirientes, puedo plantearle a la persona que continuaré con la charla en otro momento cuando pueda estar más tranquilo para reflexionar.

Es muy importante tener una mirada proactiva al identificar los desencadenantes o patrones que contribuyeron al error inicial.

Además, la autoevaluación continua y el ajuste regular de nuestro plan son clave para garantizar que nuestro proceso de mejora sea efectivo a lo largo del tiempo. Puedes ir adaptando tu plan a medida que lo consideres. Eso será muestra de tu compromiso con la reparación de tus errores y la prevención de posibles futuros.

Establecer metas alcanzables y medibles también nos ayuda a evaluar nuestro progreso y a mantenernos enfocados en nuestros objetivos de crecimiento personal y desarrollo.

Muchas veces cometemos errores o reaccionamos de malos modos porque no le dimos a nuestro sistema nervioso un buen descanso para recuperarse de todo lo sucedido en el día. En este artículo te comparto información sobre cómo descansar y sentirse mejor para que puedas evitar algunos errores.
4. Repara el Daño lo Mejor que Puedas

Llegamos al último paso, que implica reparar el daño causado por el error. A menudo, los errores pueden ser rectificados, especialmente cuando existe una relación sólida y hemos mantenido una conducta coherente a lo largo del tiempo.

La duración y la calidad de nuestras interacciones con otros son factores determinantes en la capacidad de reparar un error. Sin embargo, es importante comprender que este proceso no ocurre de inmediato y debemos tener paciencia. Piensa en la herida que necesita tiempo para cicatrizar. Así también ocurre en la reconstrucción de una relación en la que se cometieron errores.

Aceptar la repercusión de nuestras acciones y disculparnos sinceramente son pasos esenciales, aunque no alcanzan por sí solos. La verdadera clave radica en mantener la coherencia en nuestras acciones para enmendar el error y restaurar la confianza. Puedes demostrar un compromiso constante hacia un comportamiento mejorado, eso será fundamental para fortalecer los vínculos en una relación.

Es importante destacar que no todos los errores pueden ser completamente revertidos. Sin embargo, lo importante en estos casos es evitar que la situación empeore. Tomar medidas rápidas y proactivas para que la situación no se siga deteriorando es primordial.

Cuando hablamos de reparar errores, hablamos de comprometernos con un proceso gradual que requiere dedicación y perseverancia. La consistencia en nuestras acciones y la disposición para aprender de la experiencia son elementos clave para construir y fortalecer relaciones, incluso después de cometer errores.

Por todo esto, enmendar un error va más allá de simplemente reconocerlo; implica un compromiso activo con el crecimiento personal y la mejora continua. Al seguir estos cuatro pasos fundamentales: aceptar la responsabilidad, aprender del error, comprometerte a hacerlo mejor y reparar el daño de la mejor manera posible, estarás en el camino hacia una vida más consciente, resiliente y llena de aprendizajes significativos.

Trabajemos juntos